Se que en unos años recordare estos primeros días en Botswana como el inicio de un periodo que cambio mi vida. La sensación de haber llegado “a casa” que sentí al bajar del avión luego de un agotador viaje de mas de 20 horas, fue extraña y emocionante. Creo que las tremendas similitudes con Piura me han permitido experimentar ese sentimiento de comodidad que uno siente en lo habitual, en un país y continente en el que nunca pensé vivir. La escalerita (igual a las de Aeroperu de los 80’s), y la caminata hasta el Terminal fueron una replica de las que recuerdo cuando llegaba a Piura para el inicio de mis vacaciones de verano. Por supuesto, una de mis maletas se perdió en el camino (cosa que tampoco se rehizo nada extraña).
Aunque muchas cosas pueden faltar en África, espacio es algo que sobra. Mi nuevo departamento, de tres cuartos y 2 baños (que eventualmente tendré que compartir con alguien) aun me resulta grande. Luego de tres años en San Francisco, me resulta extraño tener que caminar más de un par de pasos para ir a la cocina o al baño. Tan solo mi cuarto es del tamaño del estudio en el que viví con Nicole en San Francisco. Los grandes jardines y espacios verdes que rodean el departamento, el aire seco y limpio, el cielo despejado y la resolana constante, muy similar a los de Chosica, contrastan muy gratamente con el clima y tugurio Limeño al que nunca me acostumbre durante este último mes.
En el departamento conocí a la chica que hace la limpieza y lava nuestra ropa que, debido a que su nombre es absolutamente impronunciable, pide que la llamemos “Comfort”. Tengo que reconocer que es fácil re-acostumbrarse a descubrir que las camas pueden tenderse solas, los platos y ropa lavarse y los pisos y baños relucir de limpios si uno tan solo sale de la casa por la mañana (y, por supuesto, tienes a Comfort cerca).
Al día siguiente, Kahnong (el chofer de UPenn) pasó a recogerme e inicie mis trámites. Me pareció absolutamente increíble que al cabo de tres o cuatro horas, ya hubiera revalidado mi licencia médica, terminado con todos los tramites requeridos para poder trabajar en el hospital (“Princess Marina”) y en Botswana en general. Aunque es cierto que el trabajo intenso, veloz y eficiente no caracteriza a los Botsuanos (o Motswana, que es el gentilicio correcto en el idioma nativo, Setswana), los procesos burocráticos estaban tan bien establecidos que los trámites fluyeron sin complicaciones. Sin embargo, fue incluso más sorprendente que todo esto lo lograse sin colas y con grandes sonrisas de parte de muy amables burócratas… y esta si parece ser una característica típica de Motswana. Hasta el momento, sonrisas y amabilidad han sido la regla a dondequiera que vaya.
4 comentarios:
Hablas pes Nicolino,
Una cuestión parecida me pasó (en mucho menor escala claro) cuando fui a Lima a quedarme por un buen tiempo que por mas que unos días de vacaciones.
Después de estar un par de meses en la capital uno de los lugares que me hizo sentir a esa sensación de otros tiempos por un momento fue la similitud del Callao en particular la avenida Sáenz-Peña con Piura.
Después de caminar la avenida me di cuenta que todavía me faltaba agarrar otra combi (pero de china nomás) para ir hasta el penal San Agustín, pasando Sarita. Ransa San Agustín colinda, literalmente, con el penal.
Aunque como historia suena mas fregada, Rocco me jalaba hasta San Agustín, eso si, mientras nos levantáramos a tiempo, no hubiera trafico, y que el no estuviera “algo” que hacer temprano en la oficina.
"A miles de kilmetros de Piura" (como se echa de menos!!)te deseo muchisima suerte en Africa, que des mucho de ti! Karen
sobrino, que emocion saber de ti y tener la oportunidad de leer todas tus experiencias, pero ya no sigues escribiendo !!!! que pasa????
NICOLINO RECONTRA BACAN TU BLOG NO SABIA QUE TAMBIEN ERES MEDIO POETA,AHORA ADEMAS DE ALGARROBOS BURROS TAMBIEN HAY UN SEMINARIO DE 2 GENERACION....SIGA UD ESCRIBIENDO ESTOY ATENTO UN ABRAZO BIEN GRANDOTE MIG
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