Otro Cielo

"la stranezza di un cielo che non e il two" - Cesare Pavese

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre te faltaría un pájaro en silencio.

No existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras por fin cómo es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón.

No existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo.

Eso porque se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegues al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino.

Mario Benedetti

domingo, 3 de agosto de 2008

Piura a miles de kilometros de Piura

Dumela!

Se que en unos años recordare estos primeros días en Botswana como el inicio de un periodo que cambio mi vida. La sensación de haber llegado “a casa” que sentí al bajar del avión luego de un agotador viaje de mas de 20 horas, fue extraña y emocionante. Creo que las tremendas similitudes con Piura me han permitido experimentar ese sentimiento de comodidad que uno siente en lo habitual, en un país y continente en el que nunca pensé vivir. La escalerita (igual a las de Aeroperu de los 80’s), y la caminata hasta el Terminal fueron una replica de las que recuerdo cuando llegaba a Piura para el inicio de mis vacaciones de verano. Por supuesto, una de mis maletas se perdió en el camino (cosa que tampoco se rehizo nada extraña).


Luego de pasar por inmigraciones y aduanas (que fueron un saludo a la bandera), Gill (Jones) me recibió en el aeropuerto. La cantidad de burros, cabritos y árboles parecidos a algarrobos que vi camino a mi nuevo departamento, fue incluso graciosa. Me mude miles de kilómetros lejos de Perú para encontrarme nuevamente entre burros y algarrobos. Así es la vida. Sin embargo, las calles nuevas y perfectamente asfaltadas, los carros con “timón cambiado” y la exasperante costumbre de manejar en el lado equivocado de la calle (que casi me ha costado la vida en más de una oportunidad) son un recuerdo constante de que Gaborone no es Lima o Piura. Me pareció entretenido el disgusto de Gill cuando nos vimos “atrapados” en el “rush-hour”. La verdad es que avanzábamos como si estuviéramos en la Benavides con un tráfico bastante ligero. También descubrí que, igual que el SIDA, las “combis” son una plaga que destruye sociedades en todo el mundo (aunque estas sean bastante mas civilizadas que nuestras”combis asesinas”).

Aunque muchas cosas pueden faltar en África, espacio es algo que sobra. Mi nuevo departamento, de tres cuartos y 2 baños (que eventualmente tendré que compartir con alguien) aun me resulta grande. Luego de tres años en San Francisco, me resulta extraño tener que caminar más de un par de pasos para ir a la cocina o al baño. Tan solo mi cuarto es del tamaño del estudio en el que viví con Nicole en San Francisco. Los grandes jardines y espacios verdes que rodean el departamento, el aire seco y limpio, el cielo despejado y la resolana constante, muy similar a los de Chosica, contrastan muy gratamente con el clima y tugurio Limeño al que nunca me acostumbre durante este último mes.

En el departamento conocí a la chica que hace la limpieza y lava nuestra ropa que, debido a que su nombre es absolutamente impronunciable, pide que la llamemos “Comfort”. Tengo que reconocer que es fácil re-acostumbrarse a descubrir que las camas pueden tenderse solas, los platos y ropa lavarse y los pisos y baños relucir de limpios si uno tan solo sale de la casa por la mañana (y, por supuesto, tienes a Comfort cerca).

Al día siguiente, Kahnong (el chofer de UPenn) pasó a recogerme e inicie mis trámites. Me pareció absolutamente increíble que al cabo de tres o cuatro horas, ya hubiera revalidado mi licencia médica, terminado con todos los tramites requeridos para poder trabajar en el hospital (“Princess Marina”) y en Botswana en general. Aunque es cierto que el trabajo intenso, veloz y eficiente no caracteriza a los Botsuanos (o Motswana, que es el gentilicio correcto en el idioma nativo, Setswana), los procesos burocráticos estaban tan bien establecidos que los trámites fluyeron sin complicaciones. Sin embargo, fue incluso más sorprendente que todo esto lo lograse sin colas y con grandes sonrisas de parte de muy amables burócratas… y esta si parece ser una característica típica de Motswana. Hasta el momento, sonrisas y amabilidad han sido la regla a dondequiera que vaya.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Hablas pes Nicolino,

Una cuestión parecida me pasó (en mucho menor escala claro) cuando fui a Lima a quedarme por un buen tiempo que por mas que unos días de vacaciones.
Después de estar un par de meses en la capital uno de los lugares que me hizo sentir a esa sensación de otros tiempos por un momento fue la similitud del Callao en particular la avenida Sáenz-Peña con Piura.

Después de caminar la avenida me di cuenta que todavía me faltaba agarrar otra combi (pero de china nomás) para ir hasta el penal San Agustín, pasando Sarita. Ransa San Agustín colinda, literalmente, con el penal.

Aunque como historia suena mas fregada, Rocco me jalaba hasta San Agustín, eso si, mientras nos levantáramos a tiempo, no hubiera trafico, y que el no estuviera “algo” que hacer temprano en la oficina.

Unknown dijo...

"A miles de kilmetros de Piura" (como se echa de menos!!)te deseo muchisima suerte en Africa, que des mucho de ti! Karen

Unknown dijo...

sobrino, que emocion saber de ti y tener la oportunidad de leer todas tus experiencias, pero ya no sigues escribiendo !!!! que pasa????

Unknown dijo...

NICOLINO RECONTRA BACAN TU BLOG NO SABIA QUE TAMBIEN ERES MEDIO POETA,AHORA ADEMAS DE ALGARROBOS BURROS TAMBIEN HAY UN SEMINARIO DE 2 GENERACION....SIGA UD ESCRIBIENDO ESTOY ATENTO UN ABRAZO BIEN GRANDOTE MIG