
Princess Marina fue inicialmente creado como un hospital de referencia para los distritos localizados al sur de Gaborone. Sin embargo, debido a la gran falta de médicos y especialistas en el resto del país, Princess Marina se ha convertido rápidamente en el mayor (y único?) hospital de referencia en Botswana. Aunque el hospital fue diseñado para tener 510 camas, la gran demanda por atención médica en un país en el que el 40% de la población se encuentra infectada con HIV ha forzado a “inventar” espacios en los que se puedan admitir pacientes. Muchos baños, cocinas y closets son ahora improvisados cuartos de pacientes. Aunque mas el 80% de los pacientes son admitidos con complicaciones del HIV, hasta mi llegada, no había ningún especialista en enfermedades infecciosas. Como se imaginaran, faltan medicinas, gasas, personal, pero lo que siempre sobra es trabajo por hacer. Sin embargo, la parte médica es relativamente sencilla cuando se le compara con el esfuerzo que uno tiene que poner para navegar el sistema.
Mi primera semana ha sido agotadora… muy gratificante, pero frustrante a la vez. Por suerte, esta no ha sido la primera vez que me enfrento a una situación como esta. Es mas, esta semana me recordó muchísimo las frustraciones que sentí durante la primera semana de mi externado en el Hospital Loayza, o mi primera semana en la emergencia de Hopkins… donde el mayor problema no era el saber que se debe hacer médicamente sino como lograr hacerlo.
Sin embargo, y a pesar de todos los problemas y exceso de trabajo, el empeño y dedicación del staff de médicos y enfermeras es (en la mayoría de los casos, con notorias excepciones) admirable. Ha sido una gran experiencia trabajar y aprender de ellos. Aunque he renegado muchísimo y se que renegare aun mas, después de estos pocos días, tengo la certeza de haber caído en el lugar correcto para mi.
Mañana empieza una nueva semana… y se que la voy a pasar muy bien.
Mi primera semana ha sido agotadora… muy gratificante, pero frustrante a la vez. Por suerte, esta no ha sido la primera vez que me enfrento a una situación como esta. Es mas, esta semana me recordó muchísimo las frustraciones que sentí durante la primera semana de mi externado en el Hospital Loayza, o mi primera semana en la emergencia de Hopkins… donde el mayor problema no era el saber que se debe hacer médicamente sino como lograr hacerlo.
Sin embargo, y a pesar de todos los problemas y exceso de trabajo, el empeño y dedicación del staff de médicos y enfermeras es (en la mayoría de los casos, con notorias excepciones) admirable. Ha sido una gran experiencia trabajar y aprender de ellos. Aunque he renegado muchísimo y se que renegare aun mas, después de estos pocos días, tengo la certeza de haber caído en el lugar correcto para mi.
Mañana empieza una nueva semana… y se que la voy a pasar muy bien.
2 comentarios:
Que bueno de verdad NIcola que estés en un lugar en dónde te sientas cómodo eso es sumamente importante, espero que dejes de renegar y te pongas a chambear duro y parejo en ese sitio que al parecer está mas complicado que cualquier otro, creo qeu ni el Hospital Regional de Cusco anda tan mal...
Todo eso que cuentas me es tan familiar loco que la verdad es volver al pasado en tu caso y estar de alguna manera por ahora en circunstancias parecidas.
Sé que eres terco como una mula y la vas a hacer linda, espero poder colaborar en algún momento no sé si cercano o lejano pero poder ayudar en algo en este gran proyecto de tu vida.
Un beso.
Miguel
Ya sabes el truco pa' despejar la frustracion compadre... unas cuantas cervezas en la tarde bajo la sombra de un algarrobo...mismo Piura!
Muy entretenidos tus relatos.
Un abrazo,
Francisco
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